sábado, 22 de junio de 2013

Adelantándonos a los acontecimientos

          Estamos totalmente condicionados por las predicciones meteorológicas. Los hombres y mujeres del tiempo se han convertido en los nuevos hechiceros de la tribu y requerimos sus augurios para saber por dónde nos movemos: si es seguro hacer proyectos de playa o, por el contrario, inclinarnos por la montaña. Como todas las personas que saben leer el futuro, son tramposos, juegan con ventaja, se valen de satélites artificiales, de cálculos matemáticos y de que es muy fácil adivinar el tiempo que va a hacer en Pamplona o, si lo queréis ampliar para arriesgar un poco más, en Navarra: lloverá, seguro que lloverá.
            Lo cierto es que todos los futurólogos decían que ayer, viernes, había muchas probabilidades de que lloviera y acertaron; para hoy vaticinaron un día soleado y han vuelto a dar en la diana, lo malo es que nos anunciaron que el domingo seguramente llovería y… es malo retar al hechicero del siglo XXI, lo mejor es creerle y callar, rectificar nuestros proyectos y esperar malos tiempos.
            Después de esta exposición no queda otro remedio que deciros que hemos maniobrado sabiamente. La ruta programada por UCN para el domingo, la hemos adelantado a hoy sábado. Ojalá tengáis mañana un día extraordinario, nosotros así lo hemos disfrutado.
           
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 Me gustaría comentar que hacía mucho tiempo que no traspasábamos la frontera de Arbizu, que las ruedas de mi Look nunca habían pisado Echarri Aranaz rumbo a Alsasua, en sentido contrario sí. La subida a Urbasa no me atrevo a calcular cuando la hice por última vez, recuerdo a algunos de mis acompañantes pero de esto hace muchos años. El puerto ha resultado que tiene un trazado pensado para los culogordos; son seis kilómetros muy tendidos, el porcentaje máximo no habrá llegado al 5% y las curvas llegan sin cesar, apenas existen las rectas. Como decís los escaladores: es un puerto precioso. Qué pocos días hay en el año en los que podamos decir: ¡Qué bonito estaba el llano de Urbasa! ¡Cuánta luz! ¿Y verde?
 
 
 
 
 
 
            En Zudaire nos han atendido con los cafés y los “aparatos” señalaban que habíamos recorrido 80 kilómetros. A punto de llegar a Estella, de repente, hemos decidido subir hacia Eraul. Aquí hago un inciso para comunicaros que, de mi rama paterna, las raíces de mi árbol genealógico llegan, ininterrumpidamente, hasta mi séptima generación en el pueblo de Eraul.
 
 Han sido 3,5 kilómetros de subida y  facilita mucho alcanzar Abárzuza. Todos conocéis que estamos en la carretera de Echauri y que, por este lado, Echauri es muy poco Echauri.
Otazu, Larraya, Paternáin, Gazólaz y Cizur nos han visto pasar a buen ritmo y es que, cuando el hambre aprieta, llega un punto en que se nos apoderan unas ganas inaguantables de acabar con cualquier aventura ciclista. Habíamos salido de Pamplona a las 8 de la mañana y regresábamos a las 2 de la tarde. Seis horas en las que han cabido muchas cosas: frío y calor, niebla y sol, llanos y puertos, almuerzos y charlas; no sabéis cuánto me gustaría que la marcha de mañana resultara igual de bien que la que, por culpa de los hombres y mujeres del tiempo hemos disfrutado Los Tres de Castilla.
            Hasta pronto. Bs.
 





1 comentario:

  1. ¡Cómo se nota la buena vida de los jubilados! Bicicleta, pincho, café,... ¡Seguro que a la tarde cae buena siesta!

    ResponderEliminar