miércoles, 23 de julio de 2014

Los ciclistas y su apariencia física



En nuestras salidas en bicicleta no hacen falta muchas cavilaciones para saber a quién llevas al lado. Aunque no recuerdes en ese momento su nombre, tienes en la mente un completo dossier con todos sus datos tanto personales como ciclistas: lugar de trabajo, marca de su bicicleta, características de su segunda bicicleta. Recuerdas que recientemente te dijo que había cambiado la cadena, ahora lleva un Polar asqueado del rendimiento que le había proporcionado el Garmin, tiene preparada una marcha por los Pirineos, etc. etc. etc.

Esta información ha sido recogida a lo largo de muchos años de convivencia ciclista; unas veces con el corazón en la boca porfiando por salvar decorosamente tal o cual repecho, otras en un puerto terco como él solo, tal vez estirando el cuello por salvaguardar el status de rodador que la vida te ha asignado. Todo eso y muchas cosas más sirven para saber en dónde te mueves y quién te rodea. En definitiva, el grupo en general es perfectamente reconocible por cada uno de sus integrantes.

Antiguamente, desde los inicios de la práctica de este deporte hasta el año 2003, no era obligatorio llevar casco en las pruebas de "profesionales" salvo en algunos países; de este último dato sólo recuerdo que los ciclistas tenían una chichonera arrinconada en su trastero y que solamente la sacaban a relucir cuando iban a disputar carreras en Bélgica. La aplicación de esta norma tuvo una primera fase y era que, cuando la etapa de la prueba en cuestión terminaba en “alto”, se podía disputar este último puerto con la “cabeza despejada”. Más tarde se determinó que no habría más excepciones y el uso del casco pasó a utilizarse desde el kilómetro 0 hasta el último de la prueba.

Desde siempre los corredores han tenido una fisonomía propia. Lo mismo ocurre con el resto de la humanidad. Pero ciñéndonos al ámbito ciclista, si echamos mano de nuestra memoria, recordaremos la calva de Miguel Poblet, el pelo ensortijado de Bahamontes y ligeramente ondulado de Loroño. El perfecto esculpido de Anquetil atusando su pelo en los alrededores de San Lorenzo, la gorra del Kas con la que Carlos Echeverría merodeaba los primeros puestos de las clasificaciones de las carreras, el pelo rebelde de Luis Ocaña con remolino inmediatamente detrás de su frente. Las caras devoradoras de triunfos de Merck y de Hinault,  la engañosa sonrisa de Miguel Induráin que en realidad era un gesto de dolor ocultado tras sus elegantes gafas, el pelo liso de Lucho Herrera tal y como correspondía a su condición de indio colombiano, los restos del acné pasado de Pello Ruiz Cabestany. El conjunto armónico en tonos rubios del inefable Perico Delgado, la imponente calva de Bjarne Riss, la minúscula gorrilla que era suficiente para tranquilizar la melena de Marino Lejarreta, y tal, y tal, y tal. Así podría seguir hasta la eternidad. Todos los ciclistas, hasta aquel fatídico año 2003 con la muerte de Andrei Kivilev, tenían su característica principal para ser reconocidos: su cabeza.

A partir de entonces se acabó. Como burros acostumbrados al palo, hemos tenido que aprender a descifrar que, bajo aquél casco con forma de sandía partida por la mitad, se esconde uno de los mejores corredores de toda la historia: Fabian Cancellara. ¡O quizás no! Tal vez se trate de Tom Boonen. No, Tom es más alto que Fabian. Yo creo que, efectivamente, se trata de Fabian, sí, fíjate lleva un motor escondido en el pedalier. ¿Y ese bailarín? Contador. ¿No ves que lleva las gafas de última generación con filtro ultrasónico y solar para darle más carisma y sintomático misterio? ¿Ese del maillot blanco? ¡Brigitte Bardot! He visto uno con un casco Catlike que penetra en el aire una barbaridad ¡Bah, el mejor es el Uvex! ¡Joder! ¿Quién coño es ese con pintas de Mazinger? No sé, se parece mucho al resto del pelotón, pero ¿su dorsal acaba en 1? Entonces será un “jefe de fila”, mira a ver. Balaverde. No, ese no corre, Izaguirre.

Hasta pronto. Bs.

miércoles, 16 de julio de 2014

Tour de Francia, Vincenzo Nibali y Carles de Andrés (y van 3)




A raíz de la caída de Alberto Contador y su posterior retirada del Tour de Francia, el amigo Carles de Andrés, comentarista junto a Pedro Delgado en TVE, ha dicho en repetidas ocasiones que Vincenzo Nibali se ha visto favorecido con las retiradas de los dos principales favoritos a ganar la ronda francesa. Conviene recordar que el ganador de la pasada edición, Chris Froome, se cayó en una etapa anterior a la del pave y que en ésa repitió el estrépito. Se retiró en la quinta etapa con rotura de muñeca y alguna cosa más, no lo recuerdo.


Hasta aquí no tengo nada que objetar; es obvio que cuantos menos contrincantes se tengan, más probabilidades de ganar surgen. Así podríamos llegar hasta el esperpento: si se retiran todos menos uno, ese uno es el ganador. Así es la vida.


Con lo que no estoy de acuerdo es el considerar al Nibali, a la vista del desarrollo de estas etapas, como un advenedizo que se ha visto favorecido por las sendas retiradas de Froome y Contador. 


Recordemos: En la 5ª etapa, la del “infierno del norte”, Nibali ya lucía el maillot amarillo. En esa etapa Froome, que se cayó dos veces y que ya venía “tocado” de otra etapa anterior, se retiró. Níbali sacó a Contador dos minutos largos.  Resumen: salió fortalecido. ¡Ah! ese día llegó en tercera posición a la meta, a tan solo 19” del vencedor, Lars Boom, un especialista en el pave.


El siciliano no es un recién llegado al mundo del ciclismo: en su palmarés figura, entre otras, vencedor de la “Vuelta” del 2010, vencedor del “Giro” del 2013 y 2º en la “Vuelta” de ese mismo año. Creo que el muchacho anda servido.


En resumen: eran los dos principales favoritos a ganar la presente edición del “Tour” los obligados a desbancar a Nibali, no al revés. No figura al frente de la clasificación general como consecuencia de las caídas y retiradas de Froome y Contador. Ya estaba el primero antes de las desgracias de los favoritos. Por cierto, bajo mi punto de vista él era el tercer máximo favorito antes del inicio de la carrera, pero antes de la 5ª etapa ya iba por delante de los que le precedían en las apuestas.

Hasta pronto. Bs.