lunes, 26 de enero de 2015

Cuando el día está de piojos, mejor que no te mudes (Y tú más III)



Cuando, a punto de dar las 10 de la mañana, te recibe una ráfaga heladora de viento en la cara; cuando en la rotonda de Trinitarios estás a punto de incrustarte en la puerta de un automóvil; cuando estás enfilando las primeras casas de Berriosuso y sientes que la rueda trasera está “bajo mínimos”; cuando echas mano de la cámara de repuesto y goteas sin parar moco del frío que hace; cuando presientes que has cogido un “pellizco” a la susodicha y apuestas que vas a tener que deshacer lo andado porque la has vuelto a pinchar; cuando no tienes más remedio que comprobar que los parches tan bonitos que has comprado en una cajita de color granate metalizado son más grandes que lo conveniente para tu avería; cuando adivinas que, más tarde o más temprano, vas a tener que repetir todo lo que llevas haciendo desde hace un buen rato; cuando compruebas que tu adivinanza se convierte en realidad en el kilómetro 7 del puerto de Markaláin; cuando por fin no tienes más remedio que echar mano del repuesto de tu amigo Ignacio, entonces es cuando no tienes otra solución que armarte de paciencia y decir: ¿quién cojones me ha mandado salir en bicicleta hoy con este puto viento de cara y este pinchazo que se repite una y otra vez?


Me he acercado a Nacho y le he comentado: ¡venga, a mal día buena cara! ¡vamos a reírnos un rato del resto del mundo! Hoy es lunes, así que el Orgi está cerrado; vamos al Aitona. Café con leche y magdalena y comenzamos a despellejar al mundo:
-          Ante una demostración de ruedas (DT Swiss, Eurus y Zipp) ¿Cuál de las tres diríais que todavía sigue rodando después de un breve empujón? Sin lugar a dudas las Eurus, ¡sí! la más vieja y barata de todas las que utilizo; sin embargo no tienen la presencia de las Zipp ni son tan buenas como las DT Swiss. ¡Qué tontos somos! Sacrificamos lo extraordinario por lo bonito y por lo bueno.
-          Nos acercamos a Olave y comprobamos que las manifestaciones de los vecinos están dando sus frutos: han empequeñecido la N-121 dejándola encajonada en un carrilito para ir y otro para volver por los que justamente cabe un camión transeuropeo, además, han construido una especie de acera para que no haya posibilidad de escapatoria, para que todo el mundo circule por el carrilito ¡todos! camiones, automóviles, furgonetas y… ciclistas. No hay posibilidad de cobijarte en el arcén: ha desaparecido. Han creado dificultades para que el tráfico aminore la velocidad y a todos nos han metido en el mismo embudo ¡Joder! No creo que el ganador de esta “solución” haya sido el primero de su promoción en su carrera universitaria.
-          Hoy he recibido por guasap una fotografía de un agente del orden conduciendo un automóvil oficial mientras hablaba por el móvil (celular que dicen otros),  seguramente estaría diciendo algo muy urgente porque, ya se sabe, esta gente es muy escrupulosa con la ley y es capaz de ponerte una multa de 100€ por circular a 99 kms/hora cuando el límite está en 90. Eso sí, si la pagas “enseguida” te hacen una rebaja del 50%; por eso digo que seguramente se trataría de algo muy urgente y justificado (lo de hablar por el móvil) porque si no… ¡no me lo explico!

Esto nos ha llevado a seguir despellejando al resto de la humanidad y hemos caído en la cuenta del disparate que han montado en el entorno de la avenida del Monasterio de Urdax en Pamplona.

Como veréis, el que no se divierte es porque no quiere. Nuestra vuelta ciclista, que un principio estaba pensada para hacer 80 kilómetros, ha quedado reducida a 50, mas no importa, hemos aprovechado el tiempo en sacar un rosario de críticas hacia la humanidad del que he plasmado unos breves retazos. 

Hasta pronto. Bs.