domingo, 10 de mayo de 2015

Vuelta de Fin de Semana



Esta semana ha sido pródiga en deserciones; pensaba que si empezaba a mover el cotarro desde el mismo lunes, todo el mundo iría afilando los dientes y amueblando sus problemas para poder dar una vuelta de las “consistentes” en el fin de semana. Se fueron descolgando del árbol y nos dejaron a tres infelices maromos solos contra todo. Hubo dos presencias testimoniales que se agradecieron pero no arreglaron gran cosa.

¡En fin! Voy a buscar en el saco de los refranes a ver qué es lo que encuentro para estas situaciones… ¡sí! aquí hay algo que viene que ni pintado: -“Bien está lo que bien acaba”- ahí va otro: -“Más vale solo que mal acompañado”- 

Salgo con ropa de verano y me pongo debajo del maillot dos hojas del Diario. Apuesto porque dentro de poco desaparecerá el frescor de la mañana y no quiero atufarme. Son las ocho, luce el sol en Antoniutti y poco a poco vamos apareciendo los cinco: los tres titulares de la marcha y los “testimoniales”. 

Aunque al principio no hablamos mucho, noto que en Irurzun ya hemos roto el hielo y estamos como siempre. Subimos por los túneles del Plazaola y ponemos las “luces de posición”. 

Enseguida llegamos a lo que unos dicen “San Migueltxo” y los eruditos “Olagain”. Esta cuesta no tiene, ni mucho menos, la categoría de puerto, pero todo el mundo la sube con seriedad: los cuellos debidamente estirados sin descuidar pasar revista al asfalto, al culo de quien te precede y a la calculadora mental que te recordará que falta poco para terminar con este pequeño suplicio del Valle de Larraun. Justo al principio de la cuesta nos alcanzó un grupo de compañeros de “La Burunda” y nos animó con el ritmo: dejamos el vals en beneficio del rock.

Hacía sol, pero el futuro cercano de Azpíroz avisaba de que en Guipuzcoa el cielo estaba cubierto de nubes azulencas tirando a negras. ¡Qué pena lo que fue hace tanto tiempo la discoteca  “Malloak”! Sus ruinas apenas sirven para hacer un pipi rápido y adentrarnos en territorio del Araxes camino de Tolosa. El río marca un constante desnivel favorable, apenas perceptible, pero que el Garmin se encarga de anunciarlo.

Buscamos con ahínco la ruta buena de salida hacia Beasain y se nos resiste. Carlos quiere inmortalizar “algún momento” y descuartiza el “móvil”. Tenemos suerte, pues ni le sobran ni le faltan piezas: son muchas y todas encajan. Hemos perdido algo de tiempo y, hasta que demos con Ataun, será más. ¡Cuánto cambian las cosas desde la última vez que pasamos por allí! Por el camino nos cruzamos con innumerables grupos de madelmanes; sabemos que lo son porque su indumentaria y fisonomía los delata: unos son altos y flacos, otros de estatura más contenida; todos tienen la cara seria, cubierta de barba de varios días y la mayoría lleva culottes largos, ¡como los profesionales! Nos miran con cierto desdén como diciendo: -“globeros, ¿a dónde vais de “corto”?

Por fin aparecemos en uno de los tres Ataunes y almorzamos en la Taberna Bitor (esto me suena). Dentro de poco iniciaremos la amable subida del Puerto de Lizarrusti y espero que sea tan agradable como la recuerdo.



Reconozco que tengo una memoria de elefante: aunque hacía más de diez años que no aparecía por este lado del Parque de Aralar, casi casi recordaba todo su trazado, con rampas suaves, constantes y con la monotonía del verde acompañándonos hasta arriba. El visor señalaba 110 kms.

Enseguida desembocamos en La Barranca y otra vez el viento de nuestro lado, de culo ¡vaya! No, por hoy no subiremos a San Miguel de Aralar, mejor más adelante, hoy se nos hace tarde. 

Etxarren, Urrizola, Oskia, Ororbia y Pamplona. El Garmin señala exactamente 160 kilometros. Tal vez a alguno le parezca poco, a otros mucho y a los del fondo ni fu ni fa. Yo creo que todo es relativo: Si el tope está en la Vuelta a Ulzama, la Vuelta a Erro les parecerá mucho; si estás acostumbrado a llegar hasta las Abaurreas día sí y día también, nuestra vueltita no tendrá muchos apoyos; si eres un profesional y en estos momentos estás corriendo el “Giro de Italia” esto será un pseudo entrenamiento para estirar las piernas en día de descanso. A nosotros nos ha parecido una señora marcha, hemos estado 6 horas montados encima de un pequeño triángulo de color negro y nos sobra. Al llegar al trastero oigo un ruido y... todavía llevo las hojas de papel de periódico de la mañana ¡Qué memoria la mía!

Igual el próximo día tenemos que aumentar el kilometraje, ya veremos.

Hasta pronto. Bs.


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