sábado, 10 de agosto de 2013

Ciclismo en directo

Estoy echando una ojeada al GARMIN y los datos son, aparentemente, desalentadores. Las cifras no me preocupan porque sé las circunstancias por las que el kilometraje es tan escaso; la principal es la dureza del terreno, tanto por su inclinación como por el estado de las sendas; otro motivo es la temperatura que ya empieza a recuperarse y resulta atosigante andar con treinta y tantos grados. Existe otra constante a tener en cuenta: las dudas y equivocaciones. Por mucho que sepamos acerca de la zona en la que nos movemos, surgen cantidad de caminos alternativos en las estribaciones de la Sierra de la Demanda.

Ayer estuvimos montados en las bicicletas 02:29:58 horas para alcanzar 35,59 kms. Además de la consabida caída, bordeamos un trigal que nos condujo a la nada, así que tuvimos que regresar por el mismo camino para poder situarnos por encima de los 1.200 metros de altitud.

Hoy el aparato medidor ha señalado 02:22:28 horas para alcanzar 37,33 kms. Las cifras son muy parejas unas de otras y la circunstancia negativa es muy distinta a la de ayer: Txiki ha perdido el POLAR y hemos vuelto y revuelto sobre nuestros pasos sin fortuna alguna. Estará cobijado bajo el manto de hierbas, esperando que algún colega lo encuentre y vuelva a ser útil. La marcha de hoy no ha tenido la dificultad de los días anteriores porque, después de la pérdida que acabo de relatar, hemos decidido circular por carretera y hemos recuperado tiempo y kilometraje.

La etapa de la Vuelta Ciclista a Burgos circulaba por Covarrubias así que no hemos perdido tiempo en acudir al mejor sitio del pueblo y verlos venir desde "bien lejos". Estos ojitos están acostumbrados a ver las carreras ciclistas por TV y reconozco que es un espectáculo que me encanta; además gozas de la posibilidad de ver las "jugadas interesantes" al igual que en el fútbol. Pero el tufillo del directo, el color de la serpiente, las bocinas de "todocristo" y el... cocheescoba, tienen un algo especial. No digo que lo prefiera a las retransmisiones de TV, no, pero ese ajetreo de buscar un lugar apropiado y luego salir pitando para acudir por un atajo a la carretera de Santo Domingo de Silos, comer un bocadillo en la cuneta de la cuesta de Tejada, volver a sentir toda la parafernalia del ciclismo, reconocer que los verdaderos profesionales tienen un físico especial, que corren mucho sin hacer ruido, ni humano ni mecánico, que hay muchas modalidades para conseguir los botellines de agua que arrojan los ciclistas con suma facilidad, que, que, que. ¡Es una maravilla!

Mañana toca la etapa reina y, por muchos motivos, la veré desde la sala de estar. No importa, seguirá gustándome tanto como hoy.

Hasta mañana. Bs.



1 comentario:

  1. !Que dura es la vida del ciclista! Como la dureza de las tierras castellanas . Animo!

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