lunes, 5 de agosto de 2013

Cambio de territorio.

               Estoy en Covarrubias. Conozco este pueblo de la provincia de Burgos desde desde hace 43 años. La primera vez que vine por aquí fue con un SEAT 600D y fue una verdadera aventura, entre otras cosas por el medio de transporte para realizar los 250 kilómetros que lo separa de Pamplona.
             Desde entonces las cosas han cambiado mucho y el viaje en la actualidad apenas tardo en realizarlo dos horas y cuarto. 
                Todos los coches que he tenido a lo largo de este tiempo han tenido que cargar con algunas de mis bicicletas y es que, por muy bonito y turístico que sea mi destino veraniego, como no tenga el desfogue ciclista,  resulta muy monótono, demasiado bucólico y tranquilo. Diría que es casi obligado olvidarse de las "flacas" y recurrir a las "ruedas gordas". Asi que, durante los próximos 15 días, no podré escribir otras noticias que no estén relacionadas con asuntos propios de la Flash con salidas híbridas de carretera y monte.
            El plan de hoy tenía hora de salida para las 9. No ha podido ser, eran las 9,15 y todavía dormía como un bebé. Cuando sucede esto, lo mejor que se puede hacer es no correr, total ya llegas  tarde  hagas lo que hagas, ¡tranquilo majete!
              A las 10,20 me he juntado con Txiki, mi cuñado. Mi compañero ya había llegado a Contreras y regresado. Lo bueno de esa marcha es que se puede hacer, casi en su totalidad, por monte y el paisaje burgalés es completamente distinto al nuestro. Abundan los enebros y las sabinas y los montes te rodean con altura aproximada al Palacio Arzobispal que el amigo Gaudí se empeñó en construir en Astorga.
            Enseguida hemos propuesto otra salida e inmediatamente aceptada. Sin pérdida de tiempo nos hemos introducido en el bosque de encinas y trepado por un camino de 5 kilómetros, atravesando campos de cereal y árboles que nos golpeaban con sus ramas en casco y brazos. Cuando ya empezaba a resultar la subida un tanto pestosilla, hemos alcanzado el camino que en otras ocasiones nos llevará a Hortigüela y que hoy nos ha servido para regresar a casa.
           Por mi parte apenas he andado 15 kilómetros, pero no tengáis la más mínima duda, han sido intensos y suficientes para ensuciar la pantalla del GARMIN con goterones de sudor y es que en Castilla hace mucho frío en invierno y un calor sin misericordia en verano. Comprobadlo.
                              Hasta pronto. Bs. 
                 
                 

1 comentario:

  1. Así que a las 9.15 todavía en la cama, ¿ehhh? Vaya desastre!!! ;)

    ResponderEliminar