Estoy en Covarrubias. Conozco este pueblo de la provincia de Burgos desde desde hace 43 años. La primera vez que vine por aquí fue con un SEAT 600D y fue una verdadera aventura, entre otras cosas por el medio de transporte para realizar los 250 kilómetros que lo separa de Pamplona.
Desde entonces las cosas han cambiado mucho y el viaje en la actualidad apenas tardo en realizarlo dos horas y cuarto.
Todos los coches que he tenido a lo largo de este tiempo han tenido que cargar con algunas de mis bicicletas y es que, por muy bonito y turístico que sea mi destino veraniego, como no tenga el desfogue ciclista, resulta muy monótono, demasiado bucólico y tranquilo. Diría que es casi obligado olvidarse de las "flacas" y recurrir a las "ruedas gordas". Asi que, durante los próximos 15 días, no podré escribir otras noticias que no estén relacionadas con asuntos propios de la Flash con salidas híbridas de carretera y monte.
El plan de hoy tenía hora de salida para las 9. No ha podido ser, eran las 9,15 y todavía dormía como un bebé. Cuando sucede esto, lo mejor que se puede hacer es no correr, total ya llegas tarde hagas lo que hagas, ¡tranquilo majete!
A las 10,20 me he juntado con Txiki, mi cuñado. Mi compañero ya había llegado a Contreras y regresado. Lo bueno de esa marcha es que se puede hacer, casi en su totalidad, por monte y el paisaje burgalés es completamente distinto al nuestro. Abundan los enebros y las sabinas y los montes te rodean con altura aproximada al Palacio Arzobispal que el amigo Gaudí se empeñó en construir en Astorga.
Enseguida hemos propuesto otra salida e inmediatamente aceptada. Sin pérdida de tiempo nos hemos introducido en el bosque de encinas y trepado por un camino de 5 kilómetros, atravesando campos de cereal y árboles que nos golpeaban con sus ramas en casco y brazos. Cuando ya empezaba a resultar la subida un tanto pestosilla, hemos alcanzado el camino que en otras ocasiones nos llevará a Hortigüela y que hoy nos ha servido para regresar a casa.
Por mi parte apenas he andado 15 kilómetros, pero no tengáis la más mínima duda, han sido intensos y suficientes para ensuciar la pantalla del GARMIN con goterones de sudor y es que en Castilla hace mucho frío en invierno y un calor sin misericordia en verano. Comprobadlo.
Hasta pronto. Bs.
Así que a las 9.15 todavía en la cama, ¿ehhh? Vaya desastre!!! ;)
ResponderEliminar