El
verano no es buena época para mantener las costumbres del resto del año. La
mayoría de nosotros tendemos a escaparnos de la rutina y es difícil pretender
la uniformidad del “curso escolar”.
Los Tres de Castilla se renuevan
constantemente, unas veces tienen dos componentes, otras tres y, según el grado
de dificultad de la obra, han llegado a ser cuatro los artistas del grupo. Creo
que en el mes de septiembre todo volverá a ser como antes. Hoy, por ejemplo,
eran las 8,30 y, con puntualidad navarra, hemos conformado un cuarteto de lujo.
La Chimenea observaba a Ignacio, Iñaki, Toño y Víctor y enseguida se ha
percatado de que los lenguaraces tramaban dar la Vuelta a la Montaña.
¿Qué queréis que os diga que no
sepáis ya? La carretera hasta Aoiz siempre nos depara lo mismo, siempre
apretamos en el mismo lugar, siempre dejamos de atosigarnos en el mismo sitio,
siempre nos creemos “buenos” en el mismo tramo y, así, poco a poco vamos
entrando en calor para encarar las famosas cuestas de los túneles. Hoy hemos
incorporado una pequeña variante, si se le puede llamar así, que consiste en
subir por Olaberri con su repecho del 18%.
Nos hemos plantado en Espinal de la
manera más sencilla, sin darnos cuenta de nuestra hazaña, hablando de todo lo
que se meneaba y, lo que es mejor, con una perenne sonrisa instalada en
nuestras jetas. Café con hielo. Subida a Mezquíriz y bajada. Camino de Erro nos
ponemos a 55 kms/hora como quien lava y con viento sur. Subimos el puerto con
garbo y lo bajamos a lo que ha dispuesto Ignacio. ¿Cuántas veces me habrán
visto pasar los pueblos del Ayuntamiento de Esteríbar montado en bicicleta?
Buen ritmo hasta Pamplona salpicado con picos en el llano más próximos al
profesionalismo que al cicloturismo.
A la altura de Huarte se me ha
ocurrido preguntar: ¿Nos tomamos una cerveza en Mendillorri? He llegado tarde,
Toño ya lo había propuesto y en extramuros, en Ripagaina, hemos terminado de
aclarar todos los conceptos sobre los que todavía se cernía alguna duda: bien
sean políticos, laborales, deportivos o de planes para los próximos días.
Al acercarme a casa me he acordado
de las fotografías que estos días los amigos Luis y Carlos Braco, Alberto y
Mario han colgado en Facebook, poniéndonos los dientes largos con sus andanzas
por los Pirineos. Nosotros no llegamos a tanto pero, ahí van las nuestras:
estamos en Navarra, a la sombra de la casa de Toño, las cervezas tienen trazas
de hielo en las copas y es una maravilla disfrutar de los días de verano con
sus costumbres extrañas.
Hasta mañana. Bs.
Como de costumbre muy bien. Sigue asi!
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