De vez en cuando conviene
hacerlo. Unos se van a Nueva York, otros a París, Roma, Costa Rica; los de más allí se vienen
para aquí y, mientras tanto, merodeamos por los sitios de costumbre.
Madrid es un destino que atrae
aunque, cada vez más, haya que hacer un ejercicio de “mirar hacia otro lado”;
algo parecido que con los sanfermines
y su puta mugre. Alguien me decía el otro día que -“los del COI han debido pasar por aquí para decidirse a no votarla como
sede de los JJ.OO. del 2020”- y es que, vuelvo a repetirlo, hay musha,
musha jiña.
¿Qué fue antes, el huevo o la
gallina? ¿Mis motivos personales o el Festibike?
En mi caso, sin ninguna duda, “mis motivos personales”. Lo que pasa es que
una vez que estás metido en el meollo de la villa ¿por qué no vas a aprovechar
para visitar la Feria?.
Con esto me ocurre lo mismo que
con la paella: soy capaz de comerme cuatro platos seguidos pero incapaz de
enfrentarme con la misma cantidad si me la sirven de sopetón en un plato. Casi,
casi me asusté al pasar al interior del recinto ferial. Mirase por donde
mirase, la imagen era siempre la misma: bicicletas. Las había de carretera, de
monte, de ciudad, plegables, tandems, eléctricas, de pista, antiguas,
modernísimas, baratas, muy caras, relucientes, extrañas, con cestas en las
parrillas, triciclos, bmx, de aquí, de allá, desconocidas, pesadas, ligeras. La
oferta para la vista es muy amplia, más que todo lo anterior. También ofrecen “destinos”
en donde poder andar en bicicleta, seguros, complejos vitamínicos, ropa,
bebidas isotónicas, masajes, accesorios y complementos. ¡Pasen señores, pasen, pasen y vean! No sé cuantas horas estuve
viendo todo eso, tal vez cerca de cuatro. Cuatro horas a paso cansino son agotadoras;
¡no estaba cansado, estaba dolorido!
¿Sabéis una cosa? Además de esta
feria, en la misma ciudad y durante
los mismos días, hubo otra feria dedicada al ciclismo: Expobike. Sesión continua, podías salir de una para ver otra en la
que te enseñaban lo mismo que en la anterior pero con distinto nombre. ¡Estamos
locos!
No estoy arrepentido de haber ido
a Madrid, me gusta y mucho tendrán que fastidiarla para que me deje de gustar. ¡Ah, la feria de la “bike” también!
Hasta pronto. Bs.
Que suerte la tuya...
ResponderEliminar