martes, 23 de abril de 2013

Descanso y entrenamiento (22 y 23 de Abril)

Crónicas Marcianas ciclistas. 23-04-2013 Desde el domingo no levanto cabeza: comenzó la Look pinchando al bajar el puerto de Guirguillano, continué ayer lunes con otro en la MTB, justo cuando más duele, en el momento de empezar y, hoy, al salir del bar de Jaunsarás, ¡zas! la rueda en el suelo, en esta ocasión la agraciada ha sido la Rossin. ¡Ah! Mi coche tampoco se ha librado del gafe, está muy raro. Como he dicho en alguna ocasión, esta mala racha no tiene que servir para que nos cabreemos, seguro que se acaba, además lo mejor que les puede ocurrir a nuestras bicicletas es que se desgasten, que se rompan, eso significa que las usamos. Ayer, por culpa del inoportuno pinchazo, llegué algo tarde a la cita con “Los Tres de Castilla” en Cizur. Uno de ellos, el escalador, se despistó y tuvimos que cantar a duo toda la mañana. Enfilamos hacia Puente la Reina y el viento del norte nos ayudó a subir El Perdón, seguramente para congraciarse con nosotros después del mal rato que nos hizo pasar el día anterior cuando lo subimos en sentido contrario. Ya sabéis, en La Conrada pintxo de tortilla, zurito y vuelta. Con el fin de evitarnos en lo posible el viento de cara, nos metimos por el Camino de Santiago que viene de Sangüesa y aparecimos en Muruarte de Reta, después, por algún que otro camino, enseguida nos plantamos en casa. En resumen, etapa de recuperación disfrutando del paisaje y del viento. Hoy sí, hoy hemos vuelto a ser un trío como Dios manda. La ruta ya estaba decidida desde ayer, así que nos hemos encaminado hacia Irurzun por la Virgen de Oskía, subida a los túneles y, en Latasa, giro a la derecha para circular por una carretera que da gusto verla: tranquila, con una ligera inclinación y rodeada de verde hasta arriba. Luego Echalecu y más tarde Jaunsarás con el consabido pinchazo que os he dicho en el primer párrafo. Ahí he empezado a relamerme: ligero viento a favor y carretera llana. ¿Conocéis alguna cosa, dentro del ciclismo ¿eh?, que sea más placentera que mover el plato grande con alguna de las coronas pequeñas y que aquello funcione? Me sorprende cuando a alguno de vosotros os oigo decir que “habéis subido tal o cual puerto y que es precioso” ¿Precioso? Será para subirlo en coche porque todavía no conozco un puerto precioso en bicicleta. En todas las cuestas el primer deseo que se tiene es acabarlas, unos más pronto que otros, pero lo de la “preciosidad” sigo sin encontrarla. En cambio, cuando el POLAR te enseña velocidades superiores a 40 kms/hora es la demostración de que aquello funciona: el paisaje, el negro de la carretera, todo se convierte en precioso, ¡eso sí, no lo otro! Por si no ha quedado claro, el trayecto que va desde Jaunsarás a Pamplona ha sido precioso y bien que se ha aprovechado el escalador. Hasta pronto. Bs.

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