lunes, 10 de junio de 2013

Dejando atrás el agua


           Después de tanta fotografía, tanta noticia sobre las inundaciones ocasionadas por los ríos Arga, Ulzama y Danubio, después de tanto hablar de Mordor e Invernalia, es decir, de Pamplona, necesito un cambio radical, no quiero ni beber agua ¡se acabó!

            Contra gustos no hay disputas, no deseo imponer el mío, sólo quiero hablaros de la bicicleta de la fotografía, es la mía. ¿La véis bien? ¡Me encanta! A más de uno le sonará oir de que se trata de una Cannondale de monte, modelo Flash. Ahora no lleva rueda de tacos, va equipada con mandos de cambios Grip Shift, ya que los de palanca no los soporto y os lo recomiendo; todos los componentes son de la marca Sram salvo los pedales que son de la casa Crank Brothers, tienen una estética parecida a una batidora para hacer salsa mayonesa pero son muy efectivos a la hora de enhebrar la cala de las zapatillas. La bicicleta está construída en carbono y es tan ligera que a veces pienso si no será una de “carretera” disfrazada de mendigoizale.

            Pues bien, la chica ha sido la encargada de subirme todo el puerto de El Perdón sin rechistar. Los amigos Ignacio y Juanjo han adoptado a cual postura más extraña y aerodinámica para bajar el puertaco pero ¡es imposible! el record está en 73 km/hora y no hay manera de superarlo; da lo mismo que lleves ruedas lisas o de tacos: 73.

            Como todos los alrededores de Pamplona los tenemos trilladísimos, hoy he decidido comprobar si era posible, como dice Juanjo, llegar a Puente la Reina sin pedalear. Pues sí, es posible, lo he hecho sin dificultad y sin apenas viento a favor, sólo tiene una pega: resulta aburridísimo circular al albedrío de la gravedad.

            Tampoco quiero nombrar a “La Conrada”, son muy monótonos, solamente saben obsequiar con cafés y monedita de chocolate ¡qué rollo!

            El Escalador se quejaba mucho del viento, es un “bocas”, bien que se ha encargado de tirar en la cuesta que lleva al Carrascal. En el cruce de Campanas viento de cara y, a lo lejos, hemos divisado un ciclista. Siempre que pasa igual, sucede lo mismo: a por él. ¿Sabéis quien era? Mario San Martín. El hombre había salido a entrenarse para la Irati Extreme ¡suerte!

            Sí, ya sé que esta vueltica cualquiera de vosotros la hubiera dado tranquilamente con su bicicleta de carretera, Los Tres de Castilla no, nosotros añadimos un pequeño plus de exigencia y vamos con nuestras Cannondale y, con ellas, hasta alcanzamos a Mario y a quien se ponga por delante ¿queréis comprobarlo?

            Hasta mañana. Bs.

2 comentarios:

  1. Vittorio!!! Grande blog!!!

    A qué Mario te refieres, jejeje

    Te paso la dirección de mi blog, que va de 2 ruedas pero con motor, a Juanjo le gustará, creo...

    Salu2 y a ver cuando nos vemos!!!


    http://egues-skull.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mario, no se si mi anterior comentario ha tenido éxito y te ha llegado, por si acaso te repito que he visitado tu blog y me he quedado asustado: eres uno más de los que veo por TV los domingos y te codeas con los buenos de la moto. Animo Mario!

      Eliminar