miércoles, 5 de junio de 2013

Reencuentro con la carretera


            


 

            Ahí están, son tan fieles o más que los perros, los límites los ponemos nosotros, ellas van hasta donde digamos o… podamos.

            Hacía mucho tiempo que no las utilizábamos pero no se muestran celosas de la competencia que mantienen con las Cannondale de monte. El reencuentro ha sido muy agradable; la Look es muy nerviosa para conducirla, mas no importa, todas sus reacciones las reconozco al instante y fantaseo con la idea de que tiene que ser algo parecido al jinete con su caballo.

            Os pongo esta fotografía para situaros: son las 9 de la mañana, estamos en Cizur y toda la liturgia se repite sin desmayo, esta vez no quiero exponer todo lo que pasa en 15 minutos de mi vida porque todos lo sabéis, si acaso, hoy ha pasado más gente que de costumbre con la cara del que sabe y las alumnas del Colegio Miravalles han decidido iniciar la “operación bikini” y se desplazan a pie desde sus casas.

            Al bajar la cuesta de Gazólaz, enseguida se llega a Paternáin y, después, Ororbia; ahí hemos visto a un grupo de desocupados y, sin querer, no hemos parado hasta que los hemos cazado. Esto acarrea una disyuntiva: los pasas o te quedas “a rueda”; si los pasas el problema estriba en que, normalmente, no te van a dar un relevo y tú no tienes más remedio que mantener el tipo. ¡Qué coño! ¡Vamos a mantener el tipo y lo que haga falta! Por el camino hemos cazado a un madelman de esos que han hecho la QH, ni se ha movido. Al llegar al cruce de Anoz no ha quedado más que uno. Hemos confraternizado con él y el pollo, del KYB, conocía a Fernando y a Iñaki, os ha puesto en buen lugar, nada que objetar, parece ser que sois buena gente.

            En Irurzun hemos girado hacia Aizcorbe y, luego, a Cía y Echalecu. Hoy le he dicho muchas veces a Ignacio que no me estaba enterando de las cuestas que subíamos, sin duda se trataba de una muy buena señal, que un culogordo no se fije de las cuestas es debido a una de dos: o que estás en buena forma o que la compañía es agradable (voto por lo segundo). En el cruce de Oroquieta hemos alcanzado a un gallego que quería llegar a Santesteban. El buen hombre tenía una moral inquebrantable y era una fuente inagotable de sudor. Buen viaje, chaval.

            Este territorio se presta a utilizar el 11 y sería una tontería no hacerlo, así que, entre Ignacio y yo, nos hemos encargado de alcanzar Lizaso en un santiamén. Sé que os lo he dicho en alguna otra ocasión y os lo vuelvo a repetir: ¿Conocéis alguna cosa, ciclísticamente hablando, más agradable que comprobar lo productiva que es una pedalada con el 50x11? Hacedlo y me daréis la razón.

            ¡Cuánto tiempo hacía que no parábamos en el Orgi de Lizaso! El mal tiempo que hemos disfrutado últimamente nos lo ha impedido. Nunca he comido en su restaurante, pero sospecho que si lo hacen la mitad de bien que te tratan cuando vas a tomar un café, el resultado tiene que ser admirable. Habrá que buscar un momento para este próximo verano. Oihane, Edurne, hacednos un hueco.

            La vuelta hasta Pamplona a buen ritmo y con viento de cara, sin problemas. El GARMIN nos ha indicado 87 kms., a una media de 27 kms/hora. Las sensaciones han sido muy buenas, todavía nos faltaban 25 kms. para llegar a casa y ya estábamos haciendo planes para mañana ¡buena señal!

            Hasta mañana. Bs.

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