Ayer estuve hablando un rato con José Lorenzo Esteban, campeón de España de ciclo cross, creo que se dice master 40; mi opinión es que José Lorenzo, a nada de que se lo "creyera", podría ponérselo muy duro a más de un madelman, pero el chaval es así: modesto y buena persona, lo mismo que su padre y sus hermanos, todos ellos relacionados con el ciclismo desde "siempre".
Me decía que el tontódromo (carretera de Zubiri) hacía mucho tiempo que no lo pisaba, que él elegía otros lugares más exigentes y me nombró varios recorridos que me dejaron asustado, ¡claro, así luego anda lo que anda! Algo se me debió de quedar grabado en el subsconsiente porque, ante la insinuación de vuelta que han propuesto "Los Dos de Castilla", no he dicho ni mu.
El día ha amanecido con un hueco en el cielo que tenía fecha de caducidad, las 13 horas, eso decían todas las Apps. metereológicas de las que dispongo. Enseguida nos hemos movilizado y a las 9,30, con las MTB, ya estábamos en Cizur comprobando que todo seguía en orden. A las faldas del Perdón se llega atravesando Gazólaz, Muru Astráin y Astráin. Aunque se quiera subir despacio el puertito, no importa, siempre habrá que apretar el culo y anhelar llegar a esa cima que desde hace un buen rato la vemos pero que no hay manera de alcanzarla; si no fuera por el GARMIN pensaría que estoy parado, que el mundo se ha detenido. La escalada ha tenido su recompensa en forma de bajada (73 kms/hora)y llaneo hasta Puente la Reina (no os voy a contar que hemos tomado un café en La Conrada, chisss).
Enfilando hacia Artazu, el aire norte pegaba fuerte pero hemos pasado de él contándonos las noticias ciclistas y futboleras de las que nos hemos enterado recientemente. En Orendáin viramos hacia la izquierda y subimos Guirguillano: ¡atención! en poco tiempo tendremos la carretera como antes o mejor, trabajan sin descanso. Pasamos por encima del Río Salado y aparecemos en el km 29 del puerto de Echauri. El "escalador" nos ha puesto un ritmillo acobais y otra vez ha sido una delicia ver como llegábamos al km 20 y mucho mejor la bajada hasta el 13. Cuando subíamos la cuesta de Gazólaz, daba miedo mirar hacia Irurzun. Ignacio dice que Pamplona es Mordor, negra como ella sola, pues bien, la Cendea de Olza quería anexionarse a Iruña y estaba rellenando los papeles (de color negro): daba miedo ver lo que se acercaba por el oeste, hemos vuelto a apretar el culillo y, justo justo, he llegado a casa; al mirar por la ventana las primeras gotas ya mojaban los cristales ¡por poco!
Creo que no he dicho las cifras del GARMIN: distancia 75 kms., media de 22 kms/hora y la velocidad máxima ya os la he puesto dos párrafos más arriba. A la vista de estos datos creo que la vuelta de hoy ha sido corta y exigente así que, amigo José Lorenzo, te hemos hecho caso.
Hasta otra. Bs.
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