lunes, 13 de mayo de 2013

Reencuentro con la carretera.

Hola amigos: después de tanto tiempo, tenía ganas de volver a coger la "flaca" y de contaros cómo me ha ido con ella, bueno, con Los Tres de Castilla también.


Esta es la imagen que veo, normalmente, durante 15 minutos mientas espero a los otros dos cantantes: la sequoia, la iglesia de Cizur, mi bicicleta, los peregrinos, los que saben, las estudiantes, todo lo que cabe en 15 minutos de mi vida.
"El escalador" no ha aparecido, así que Ignacio y yo nos hemos encaminado dirección a Echauri pasando por Otazu; ¡buen repecho para llegar al pueblo! ¡jodé con la cuestica!, te limpias las telarañas para el resto de la mañana. Al acceder a la carretera ha pasado un madelman que, según todas las trazas, quería batir su record de subida al puerto.
Bajo mi humilde criterio, los dos primeros kilómetros de Echauri son los peores pero, a causa de esos campos magnéticos que inexplicablemente atraviesan Navarra, son los que más deprisa hemos subido. El tramo que lleva a la curva del 17 es monótono "hasta decir basta", así que me he evadido mirando el sillín de la bici de Ignacio que, no sé por qué, se ha empeñado en subir más deprisa que yo. Al cambiar de dirección rumbo al kilómetro 18 el puerto ya es otra cosa mucho más fácil, te hace coger carrerilla y te ayuda a alcanzar la casa del kilómetro 19, el monstruo podemos decir que ha caído, sólo queda el último tramo y las ganas de acabar hacen que el mirador llegue sin querer.
Ignacio, ¿has cogido tiempo? -"no"-, no te apures, yo sí, -"¿cuanto?"-, 27'30". Alguno de vosotros se sentirá aliviado cuando lea esta marca y pensará: "¡uff! estos son peores que yo (subiendo)" pero si tenemos en cuenta que se trataba de dos culogordos, la cosa cambia.
Prosigons, sospecho que habéis adivinado que el próximo problema se llama Lezáun, un puerto aparentemente fácil pero, ¡error! en este mundo no hay puerto fácil, ni la cuesta de Chapitela se sube sin esfuerzo, así que no seáis fantasmas.
Cruce de la carretera de Estella y, poco a poco, alcanzamos la cima del Puerto de Lizarraga; subida un tanto pestosilla, como todas las que tienen el "futuro" muy abierto y te enseña el camino que te falta por recorrer.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
Sí, ya se que las fotografías están hechas a contraluz y ¿qué? Las siluetas de esos dos ciclistas es lo que menos pinta en las fotos. ¿Véis la imagen de San Donato, el monumento que tenemos detrás? Eso es lo interesante.
La bajada hasta Arbizu nos ha hecho soñar, suplantando la personalidad de cualquier profesional del pelotón del Giro, elegid el que queráis: ¿ese? Nos vale, ese éramos nosotros.
Estábamos en el bar donde ayer tomasteis los cafés y, ¡jodé, si aparece "el escalador"! Uno más para caminar rumbo a casa, nos ha puesto de "hoja de perejil" y todavía no sé por qué, ¡en fin!
¿Subimos a San Miguel?
 
 
 
 

Juanjo se ha rajau y los llaneadores hemos emprendido la subida; cuando llevábamos un rato, hemos oído unas voces por encima de los ruidos de las bicicletas y, ahí, sí, en esa mole de piedra, estaban dos pirados de la escalada. Si atraéis la imagen y tenéis algo de suerte, se divisa a los interfectos. Entre una cosa y otra se nos han ido las ganas de llegar al Santuario, así que hemos cambiado el sofoco de la subida por el de alcanzar al "escalador" y lo hemos conseguido, ha sido a la altura de la Ermita de la Virgen de Oskía. No quiero cansaros más porque la ruta que falta todos la conocemos: Asiáin, Ororbia, Paternáin, Cizur y a comer.
Noticias del GARMIN: Total 115 kms., media de la marcha 27 kms/hora y velocidad máxima 59 kms/hora.
¿Os ha gustado? A nosotros mucho. Hasta pronto.
Bs.

1 comentario:

  1. Creo que deberías hablar con el señor Garmin para que te pague un cánon por cada vez que le nombres :-)

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