No hay duda, estoy seguro de que
“con la que está cayendo” no
tendremos restricciones el próximo año;
además esto no tiene pinta de parar y, si para, vendrán nuevas avenidas que
situarán los niveles en donde corresponda.
Por si alguien no se ha dado
cuenta, me refiero a la lluvia que cae y cae, no hablo de política, esa también
cae pero, como dicen por ahí, ahora no
toca.
El programa de hoy lo teníamos
previsto desde ayer, la maldita Vuelta a Aranguren “a pie” fue la elegida. ¡Por
favor! Una pregunta: ¿a alguien en su sano juicio le gusta esa “vuelta” para
darla en bicicleta? Una cosa es que no tengamos tiempo para otra más larga,
pero la susodicha es una pestosilla que no sé cómo se las arregla para tener un
trazado, en cualquiera de las dos direcciones, siempre cuesta arriba. Si
resulta que alguno está leyendo esto y no opina como yo, por favor, que no se
cabree.
Uno a uno, todos los miembros de
“Los Tres de Castilla” han llamado para plantear las excusas más pegrinas y librarse
de la lluvia que caía con garbo. ¡Allá cada cual! Si seguimos así no vamos a
pintar nada en el pelotón navarro y, mucho menos, en el internacional. He
maniobrado rápidamente y se me ha ocurrido amortizar el recibo de las
instalaciones de Amaya.
A las 10 en punto el primer
olorcillo a sudor venía a saludarme. No sabría decir cuántos maromos y titis
habían tenido la misma idea que yo ¡muchos! De no haber pasado el carnet de
socio por los detectores, hubiera pensado que me había equivocado de recinto. Todo
era nuevo: “estáticas” para ciclistas, los del spinning pedaleaban sin cesar, los remeros a lo suyo, los del
músculo al músculo, los raros con las máquinas extrañas, los exquisitos se
estiraban, los clásicos llevaban meyba,
los boludos camisetas sin mangas, los tatuajes asomaban por doquier, los de toda la vida iban como siempre, había
“modernas” que leían en su iPad algún libro que tenían en el iBooks… y el olor
a sudategui dominaba el ambiente.
Desde mi entrada hasta mi salida
han transcurrido cerca de tres horas y entre ejercicio y ejercicio, paseo de
descanso y lectura de las instrucciones de los aparatos, me he encontrado
relajado, a gusto, con ganas de repetir y más si el acopio de reservas para el año que viene sigue
como parece.
Antes de regresar al coche, no he
podido resistir a la llamada de la piscina y he recordado que hace muchos años
nadaba con cierto estilo. Sólo han sido 250 metros pero mañana tal vez sean
500, ya veré.
Subiendo la cuesta de Beloso me
ha venido a la memoria que ayer cambié los antiguos frenos de la Flash por
otros nuevos, relucientes y más precisos que los otros. Además, también he
recordado que arriba en el trastero, limpia, negra y reluciente está la Look. Tranquila, todo llegará.
Hasta pronto. Bs.
La hormiguita recoge alimentos en el verano para comer en invierno. A vosotros os toca "recoger ganas" para mas adelante. ¡Ánimo, ya falta menos!
ResponderEliminarUmmm nadar, gimnasio?? Un triatlón el próximo año???
ResponderEliminarPd: A que no hay webs.. juas juas
Pablo, no hay, te lo aseguro. Mi no poder.
EliminarJA JA,a mi si me gusta la vueltica de Aranguren, hoy ha caído en sus dos direcciones. Me suman 37 km..... es verdad que no daba tiempo para más
ResponderEliminarSaludos