Llevamos mucho tiempo con la misma monserga; raro es el día que, desde
alguna de las secciones de “cartas al director”, no aparezca algún escrito
poniendo en mal lugar a los ciclistas. Normalmente las críticas se vierten hacia
los urbanos, aún cuando también molestamos en la carretera.
Esto no quiere decir que el
ciclismo sea una diana preferida por los escritores, simplemente es… otra
diana. Existen grandes motivos para escribir a los diarios: la porquería
acumulada en las calles y ríos, los políticos y la política, el gran abanico de
posibilidades que dan los perros, consejos “a quien corresponda” para mejorar
tal o cual cosa, temas de actualidad, agradecimientos por las atenciones recibidas
en el Complejo Hospitalario de Navarra, críticas a los que están al frente de
los servicios públicos por su mal hacer, etc.
Hoy Los Tres de Castilla nos
hemos integrado en el grupo de “Orvina” y, lógicamente, he tenido que atravesar
Pamplona para situarme en la Chantrea. Nada más poner la Look en la calle ha empezado la lucha por el sitio. Como ya he dicho en alguna otra ocasión, todo consiste en
situarse al otro “lado del mostrador” de los peatones, automovilistas,
repartidores y “villaveseros” para tener una óptica radicalmente opuesta a lo
que se lee en los periódicos sobre nosotros.
Si partimos de que la mayoría de
los carril-bici no tienen un destino
o, por lo menos, un final lógico, tarde o temprano tendremos que circular por
las aceras. Los peatones, por mucho cuidado que se tenga, al percatarse de
nuestra presencia nos mirarán con cara de asustados y retirarán a su pareja
para que no la atropellemos. Creo que sólo se trata de la cara que se tiene a
eso de las 9 de la mañana, pero nos miran con desconfianza y cierto rictus de
asco. Por fin bajaremos a la calzada y habrá que hacer equilibrios entre los
vehículos que te han adelantado como si no existiéramos: si se llega a un
semáforo, son capaces de ponerse a tu lado ocupando tu lugar o aproximándose
demasiado, cuestión que no harían si, verdaderamente, fuésemos un vehículo como
dicen.
Espantado de lo que he contado,
atravesando el Paseo de Sarasate, me he plantado en Carlos III y, aprovechando
que los semáforos estaban en rojo, he logrado situarme detrás de una “villavesa”
y me ha abierto el camino hasta la bajada del Labrit. Ningún automóvil se ha
atrevido a adelantarme y tenía su cosilla bajar a 50 kms/hora sabiendo que
llevaba un currela o una mamá pegada a mi culo, igual que en las grandes
carreras ciclistas pero en peor. Camino de la Magdalena he tenido un momento de
respiro pues los semáforos estaban todos de mi parte y los “directores de
equipo” me habían abandonado hacía rato.
La Chantrea no tiene nada que
envidiar a otros barrios de la ciudad en cuestión de llevar a los niños al
colegio. Conforme me acercaba a la Avda. de Villava de todas las calles salían
papás llevando a los nenes a clase y yo, con “cara del que sabe”, imponiendo mi
criterio.
Por fin he terminado de andar mis
primeros 4 kilómetros del día. Han resultado intensos y difíciles. Hay que
rebuscar en el zurrón de la experiencia para salir triunfante de semejante
fauna. ¡Ah! Si hubiera sido un fiel fiel observante de la legalidad: circular
como Dios manda, unas veces por el carril-bici, otras por las aceras, parar en
los semáforos, no adelantar a los muermos… ¡en fin! Un angelico, todavía
estaría por el centro de la ciudad. Yo, que queréis que os diga, considero que
es muy difícil andar en bicicleta en solitario. Me viene a la memoria una frase
de Paco Martínez Soria que decía: -“La ciudad no es pa mí, ¡quita, quita!”-
Esta es la visión que tengo de la
circulación cuando me visto de profesional, soy un verdadero estorbo y vosotros…
también.
Hasta pronto. Bs.
"El término bicicleta proviene del latín y se compone de dos palabras: “bi” que significa “dos”, y cyclos, que significa “rueda”; por lo tanto, la bicicleta es un medio de transporte que posee dos ruedas generalmente del mismo tamaño, y que es impulsada por el conductor de la misma, por medio de los pedales y la cadena. La velocidad de este vehículo es regulada por la fuerza ejercida sobre los pedales, y la dirección es controlada por el manubrio, que a su vez posee los frenos". Creo que esta definicion indica el lugar por donde tiene que circular.
ResponderEliminarBien, ya sabemos de donde proviene la palabra "bicicleta". Acabo de enterarme de sus características y del método que se emplea para desplazarse cuando nos montamos en una de ellas. Gracias.
EliminarUna pregunta: ¿qué tiene que ver esta lección con mi escrito?
Yo sé en todo momento por donde tengo que circular, una veces por el "carril", otras por las aceras (cuando me lo permiten) y, las más, por la carretera o calzada urbana, pero nunca gracias a tu definición.
Es evidente que el artículo no te ha gustado e incluso te ha molestado, pero por que?
EliminarEsto es un blog, donde la gente comparte opiniones, cual es la tuya?
En lugar de iluminarnos con la extensa descripción de la palabra bicicleta, podrías haber expresado tu queja, punto de vista o crítica.
No soy ciclista, lo digo por lo del corporativismo.
En mi opinión, resulta irrelevante por donde tenga que circular una bicicleta a la hora de leer este artículo. Sé que puede hacerse por carreteras, calzadas y hasta ciertas aceras, por mucho que les pese a algun@s. Sin embargo, me he hecho una buena idea de lo complicado que es montar en "la flaca". Dale, Bittor!
ResponderEliminarLo importante no es saber lo que significa "bicicleta", sino lo que significa ir en "bicicleta", si algunos más la cogieran y la usaran, algo mejor nos iría a todos
ResponderEliminar.... el séptimo descansó, y al octavo día, llegó el corporativismo….
ResponderEliminarAmen y adiós.
Eliminar- Buenos días, señor policía municipal.
ResponderEliminar- Buenos días,¿en qué puedo ayudarle?
- Pues mire, me acabo de comprar una bicicleta y quisiera dar una vuelta por Pamplona, pero no tengo muy claro por donde puedo circular...
- Ahora mismo se lo explico:
"El término bicicleta proviene del latín y se compone de dos palabras: “bi” que significa “dos”, y cyclos, que significa “rueda”; por lo tanto, la bicicleta es un medio de transporte que posee dos ruedas generalmente del mismo tamaño, y que es impulsada por el conductor de la misma, por medio de los pedales y la cadena. La velocidad de este vehículo es regulada por la fuerza ejercida sobre los pedales, y la dirección es controlada por el manubrio, que a su vez posee los frenos". Creo que esta definicion indica el lugar por donde tiene que circular".
- Vaya! Muy amable, pero es que yo soy de ciencias.