domingo, 3 de noviembre de 2013

Ciclismo del bueno ¡puro goce!


El domingo es el día soñado por los profesionales del ciclismo. La mayoría de nosotros dejamos nuestros grupúsculos y desde todos los puntos de la ciudad, como hormiguitas obedientes a la llamada, acudimos a la “autoescuela” para integrarnos en el grupo de UCN, el nuestro, no queremos otro. Con nuestras rarezas, nuestros alardes milimétricos, nuestras cabezonerías, nuestra buena gente, el nuestro, Unión Ciclista Navarra.

Alguien tuvo la buena idea de organizar un calendario de marchas para el invierno y hoy tocaba ir a la Valdorba. Me parece un recorrido estupendo y además no es frecuente acudir por esos lugares. Mientras pretendo escribir de ciclismo, comienzo a recordar con insistencia la primera vez que llegué hasta Sabaiza, así que, para calmar el pensamiento recurrente, lo voy a contar:

Entonces estaban de moda Los Bravos, habían actuado en Pamplona, seguramente en el Club Natación, y todos habíamos cantado el “Black is Black”. A mí no me gustaba nada la canción pero era lo que se llevaba. Al día siguiente toda mi cuadrilla de amigos montamos en un autobús y, mientras leíamos el “Diario”, nos subió los 15 kilómetros que separan Barasoain de Sabaiza. La familia de mis amigos Javier y Luis era originaria de la Valdorba y una vez al año tenían por costumbre reunirse en el Valle de Orba junto con una gran cantidad de gente como ellos. De aquel día recuerdo el susto que nos entró a todos los amigos cuando descubrimos que estábamos nadando en una charca en la que nosotros éramos minoría frente a un ejército de culebras.

Calculo que en bicicleta me habré acercado hasta la verja que cierra el paso a la finca una decena de veces. El recorrido lo tenía totalmente olvidado y reconozco que hoy tenía un cierto grado de canguelo ante el hecho de subir por una carretera que señala arriba el kilómetro 15.

El viento pegaba a favor, venía de arriba y nosotros íbamos hacia abajo ¡buena cosa, si señor! No ha sido difícil acercarnos y subir la cuestecilla de El Carrascal, rodar con garbo y ascender el repecho de Mendívil. Hemos bajado la curvatura de la Tierra y nos hemos plantado en Barasoain.

Cuando llevábamos recorridos un par de kilómetros, supongo que habremos dejado a nuestra derecha la Ermita del Santo Cristo de Cataláin, yo no la he visto pero sé que ahí se enclava la Ermita que digo, monumento emblemático del románico del Valle. Hoy no tenía tiempo para visitas turísticas y culturales, mis miras las tenía puestas en otras metas más prosaicas y, a veces, más placenteras: no soltar al grupo, ese grupo tan nuestro y que tanto se esforzaba en dejarme.

De vez en cuando la cuesta se empinaba algo más de lo conveniente y, detrás del bosque de cullottes de invierno, veía con agradable frecuencia como las cifras en los mojones de los kilómetros iban aumentando: 4, me quedan 11; 6, me quedan 9; ¡jodé! 10, me quedan 5. No recuerdo el nombre del pueblo donde he visto que la cuestecilla era más pendiente de lo que empezaba a ser costumbre y me he acojonado. Lo cierto es que se ha acabado la susodicha y habían desaparecido del mapa Andrés y Carlos. Yo ahí seguía y los goterones de sudor caían del casco de forma parecida a cuando comienza una tormenta; 12, me quedan 3 y 14, me queda 1. En realidad el destino de la marcha era Uzquita pero ha habido división de pareceres: unos a la izquierda (repechón de Sabaiza) otros a la derecha (¿repechón de Uzquita? No lo sé, no he ido nunca). El nuevo manillar ha girado hacia la izquierda y, socavón tras socavón, he llegado a donde quería: ¡arriba! Mi camiseta térmica parecía recién lavada, presta para tender ¡qué barbaridad, qué aguazón llevaba encima!

La bajada hacia Barasoain ha sido para enmarcar, puro goce, velocidad mínima 45 kms/hora en los llanos y de ahí para arriba en las cuestas abajo. Carlos me ha llamado kamikaze. ¡Puro goce!

Reagrupamiento, cafés y… vuelta al tajo. Ligeros aceleramientos contra el viento y cada vez más cerca de casa. El GARMIN me ha dicho que había hecho una vueltita de 96 kilómetros y que la gente estaba contenta.

Hasta pronto. Bs.

 

 

 

2 comentarios:

  1. Cuanto profesional y mientras tanto otros estamos engordando.

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  2. Aprovecha que pronto me verás el culo....

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