Definitivamente
me cambio al día, la noche no tiene nada que rascar, donde esté desplazarse por
mi pueblo a las ocho y media (08,30) que se aparte el hacerlo a las veinte
treinta (20,30). Sí, ya lo sé, muy pocos andan a esas horas tan intempestivas, me
refiero a las de la noche. Algunos compran unos faroles con potencia
superlativa que espantan a los pobres animalillos que ya estaban medio dormidos
por el campo. En mi caso hablo de madrugar un poco y tener la posibilidad de no
bronquear con nadie, de saltarte los semáforos en rojo y no importar, pues
todavía pocos sienten la necesidad de coger un taxi, las “villavesas” van por
su camino, los repartidores no reparten y los que andan no hacen ruido. Así,
cruzo Iturrama y me planto en la primera cuesta del día, la Avda. de Galicia,
avanzo hacia Pedalier y, al llegar a Monjardín, echo de menos el curso escolar:
no hay ni un 4x4 aparcado en triple fila, ni un pasma desordenando el tráfico,
ni ná de ná.
No puedo contar muchas cosas
respecto a lo que nos ha pasado en nuestra ruta de hoy, justamente recuerdo que
hemos aparecido en Erro sin darnos cuenta; la conversación ha sido fluída:
hemos dado buena cuenta de los distintos modelos de bicicletas, de sus
componentes, de los distribuidores, de cual nos gusta a rabiar, hemos recurrido
al anecdotario, vagamente distingo que nos hemos cruzado con Luis (Vidales),
después con José (Salvador) y, más tarde, con Juan Cruz (Ibarrola) pero, casi
casi, podría decir que tengo un agujero en mi cerebro y que he perdido la
memoria de lo que me ha pasado desde “La Chimenea” hasta Erro, pasando por
Urroz.
Subiendo el puerto hemos movido con
salero el jopo y, bajando hacia Zubiri, hemos alcanzado a toda la automoción
que nos había superado en la otra vertiente. Qué duda cabe que el
pasado Tour nos ha enseñado mucho acerca de las técnicas del descenso y, claro, eso se nota.
Camino de casa no hemos caído en la
tentación de seguir a los pocos desocupados que nos han alcanzado y es que
nosotros seguíamos en la idea de terminar con el catálogo de bicicletas y
anécdotas que habíamos dejado a medio componer anteriormente.
La Vuelta a Erro ha estado muy bien
dada y mañana seguiremos cantando a dúo Iñaki y yo, ¿dónde? Ni idea.
Hasta pronto. Bs.
No hay comentarios:
Publicar un comentario