domingo, 29 de septiembre de 2013

Mientras espero a los Campeonatos Mundiales de Ciclismo.


Ahora mismo pocas cosas hay tan importantes como la marcha cicloturista que acabo de terminar. Ni el partido del Osasuna contra el Levante que se juega en estos momentos, ni el de ayer por la noche entre los dos madriles. Espero que a eso de las dos de la tarde  los Mundiales de Ciclismo, en Italia, desplacen definitivamente nuestra carrera y veamos una de las de verdad, la buena, la de los buenos, los mejores, ¡todos!

Durante esta pasada semana ha habido muy pocas noticias que comentar. Las vueltas han sido vueltitas, ligeros entrenamientos para matar el gusanillo pero sin sustancia de la que gustar. Acaso podría escribir que “el Escalador” ha mordido el polvo; en el sentido literal de la frase Juanjo probó el escozor que acarrea limpiar con las caderas la ladera de “la balsa de Zolina”. Por lo que veo se ha recuperado perfectamente: en bicicleta se desplaza como de costumbre y le sobran fuerzas para hablar acaloradamente con alguno del pelotón.

Ha pasado una semana desde el último domingo y otra vez hemos sido fieles a la cita con el club. Había buenas caras esta mañana en “Arizcuren” y no teníamos preocupación por el viento sur y tampoco de las nubes azulencas.

Ayer, cuando los participantes en la “I Marcha Cicloturista Huarte-Itaroa” nos alcanzaron a la altura de Zubiri, me quedé un tanto sorprendido e indeciso en cuanto a qué actitud tenía que tomar: ¿introducirme en el pelotón? ¡No! Esa no era mi carrera, no estaba inscrito y la velocidad que llevaban tampoco era la mía; lo mío estaba en el domingo con UCN. Hago este comentario porque lo de hoy ha estado muy movido y similar a la Marcha de Huarte-Itaroa. Desde el primer momento se ha obviado el viento de cara y hemos atravesado todo lo atravesable con la seriedad del que pone mucho esmero en su trabajo: Noáin, Beriáin, El Carrascal, cuesta de Mendívil, llaneo hasta la Venta del Maño en el más puro estilo madelman. Para llegar a Olleta es necesario discurrir por una carreterita estrecha y, como dicen los que entienden,  se llama falso llano. Son 10 kilómetros de una subida continua, muy falsa ella, muy poco llana ella, de ahí le viene su nombre. Si alguien lo duda, le invito a que haga el trayecto en sentido contrario, entonces verá que se trata de una verdadera bajada.

Luis, Saúl, Luis V., Pedro, Carlos y yo hemos formado un grupo para subir el Alto de Lerga y, junto a Fernando, llegar a San Martín de Unx de una manera bastante decente.

Hacía mucho tiempo que no nos poníamos los chubasqueros y precisamente ha sido en el territorio que normalmente podría servirnos de refugio en los días de lluvia: camino de Tafalla. Últimamente los 35 kilómetros que separan el Cidacos del Arga los hacemos a ritmo profesional, sin tapujos, contando mentalmente todas las cuestas que faltan para llegar a casa; algunas de ellas ni se tienen en consideración, son accidentes geográficos veniales. En mi caso, la que me impone preocupación mental es la que lleva al Mirador de Barasoain. Los primeros metros se hacen manteniendo la figura en perfecta armonía pero, cuando llevo un rato en plan figurín, levanto la cabeza y observo la curvatura de la Tierra ¡sí! Por esta jodida cuesta pasa la famosa curva de nuestro planeta y, como todos sabéis, ésta no tiene fin. Además se sube con desparpajo, en plato grande y, en nuestro afán de acabarla cuanto antes, ¡de pie!. Después viene otra cuestecilla que no se atraganta demasiado pero hay que dejar las risas para más adelante, si se te ocurre reír un poco, te quedas: se trata la que salva la vía del tren y que comienza nada más acabar de bajar la cuesta de Mendívil.

Una vez que alcanzamos ese punto, mi futuro se suele mostrar despejado, no me preocupa lo más mínimo el trecho que queda hasta Iturrama. Ya sé que he comentado en más de una ocasión que, en ciertos lugares de Navarra, hay puntos magnéticos especiales, algo parecido al Triángulo de las Bermúdas pero con la diferencia de que, en este caso, los objetos no desaparecen, sólo corren más deprisa ¿os habéis fijado en lo que digo?

Ha sido sin querer, me he visto obligado a ponerme en cabeza al llegar a Campanas y así hemos llegado al cruce de Urroz. Ahí llevaba a mi lado a Juan Cruz y me ha venido a la memoria la caída que tuvieron Carlos y Juan Luis el primero de mayo.

Camino de Beriáin no importa que la carretera se empine, siempre se va a velocidades más propias del llano que de la cuesta arriba. En esas estaba cuando, creo recordar, me ha pasado por la cabeza algo del nuevo Código de Circulación referente a las velocidades máximas que podemos llevar los ciclistas. En un apartado dice así:

-          Los ciclistas están obligados a circular a “tutta la oxtia” siempre. El que no pueda que lo deje, que se dedique a otra actividad, por ejemplo la pesca.

La cuesta de Noáin ha sido algo parecido al famoso Rosario de la Aurora, todos la hemos subido siguiendo las indicaciones del Código de Circulación pero cada uno por su cuenta, completamente desperdigados. La reunificación del pelotón ha venido más tarde, cuando estábamos bastante tocados (¿de la cabeza?)

Esta crónica la he terminado una vez que han acabado los Mundiales de Ciclismo. Sé perfectamente que a todos vosotros pensaréis de manera parecida a la mía: la última vuelta al circuito ha sido de lo mejor que se ha visto últimamente en TV. Muy pocos partidos de fútbol superan el espectáculo que han dado Nibali, Rui Costa, Valverde y, muy especialmente, Joaquín “cigarro puro” Rodríguez. Estos cuatro ciclistas han estado toda la temporada metidos en todas las batallas, chupando cámara como el que más y han acabado el año haciendo un mundial para enseñar en las escuelas de ciclismo. Me quedo pasmado de la fortaleza física y mental de Nibali, de la labor de equipo que ha hecho Valverde, de la zorrería de Rui Costa durante todo el año y de lo bueno que es Joaquín Rodríguez. Una persona que en estos tiempos ha perdido en el último instante dos de las “grandes” y siempre ha dado una imagen sonriente, elegante y alabando las virtudes del ganador, como hoy.

Subcampeón mundial de ciclismo 2013:         Joaquín “cigarro puro” Rodríguez

Hasta pronto. Bs.

2 comentarios:

  1. Las sensaciones de cada uno después de una marcha de UCN seguro que son diferentes pero no muy distantes. Hoy no me ha gustado nada como ha terminado la etapa. Llevamos años pedaleando juntos y todos nos conocemos, sabemos más o menos como somos, pero sin embargo, a veces, nos sale el demonio que todos llevamos dentro y ocurren situaciones desagradables como la de hoy. ¡Ójala no se repita!

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  2. Tienes razon Karlos, no estaba pero creo que cuando practicas un deporte que amas y que sirve para disfrutar con amigos desde hace muchos años, sobran algunas actitudes, ya que bastante tenemos con la vida cotidiana y que no debemos malgastar momentos propios del disfrute sano portándonos como niños.

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