miércoles, 9 de octubre de 2013

Entrenamientos revoltosos


Es una semana revoltosa, variada. El lunes tenía querencia hacia el Camino de Santiago, disponía de poco tiempo y el buen recuerdo del reciente estreno hizo que “el escalador” y yo subiéramos sin remedio hasta El Perdón. Llevar al lado a un especialista de la MTB tiene un efecto motivador, por lo que adelantamos a un buen número de peregrinos que tuvieron prisa en madrugar. En algo menos de dos horas ya estábamos en casa.
 

“Los Tres de Castilla” han vuelto a unirse con más fuerza que nunca, es un grupo indestructible, no hay fisuras; los insultos revolotean sin cesar en un trayecto de ida y vuelta sin hacer mella en el destinatario.

El martes es un buen día para comprobar que la carretera hacia Irurzun sigue exactamente igual que siempre y es hollada sin piedad cada uno por su surco. Estoy seguro de que, si dispusiéramos de esos adelantos técnicos en los que se sigue la disputa que cada nadador tiene con el récord mundial de su distancia, veríamos que todos nosotros tendemos a discurrir siempre por nuestro lugar, sin apenas variación. Sin saberlo, estamos haciendo el recorrido de la próxima marcha, ¡sí! Subimos Aizcorbe y no hacemos caso del templo budista. Atravesamos Cía por el centro, no hay más remedio. Da pena ensuciar la negrura de su recién estrenado asfalto. La subida del puertecillo ofrece algo de resistencia por culpa del viento y comienzan las divergencias: ¿procede del NE o del NNE? Yo creo que se trata de un viento con tufillo castellano (O) pues recorre todo el Valle de Ulzama desembocando en Ostiz y de eso, los del pueblo, saben. Desde Jaunsarás hasta la N-121 cuando sopla el viento que digo, si yo tuviera algo que ver con el cobro de tasas e impuestos, pondría uno bien gordo a todos los profesionales que circulan por esos lugares tan acobais. Se pasa tan bien que creo que llega a ser pecado, en serio. La Look no gruñe, es una máquina de precisión; al GARMIN hace rato que no le hago caso, no hace falta que me diga un “electrónico” que voy por encima de los 50 kms/hora, ¡lo siento! Tampoco tengo tiempo de acordarme de los escaladores, esos especialistas a los que les gusta andar tanto y tan despacio. Este recorrido pertenece a esa especie de rutas que, cuando terminas, piensas que has andado por encima del centenar de kilómetros pero… ná de ná: 85.

A las 9,30 en “la chimenea”. ¡jodé, qué puntualidad! Los “Tres” hemos aparecido para “y veinte”. La ruta elegida ha sido la célebre “Vuelta a Erro” atacada por el lado de Urroz. Ayer recibí una serie de sabios consejos procedentes del amigo Albéniz y, entre ellos, me decía que –“no hay que luchar contra el viento, hay que saberlo tratar, introducirse en su bocanada”-

Hemos tenido ocasión de poner en práctica su lección pues, rumbo a Erro, el viento soplaba de cara. No me preguntéis si venía del N, del NE, del NNE o era “castellano”, era de cara. Nos hemos introducido en su bocanada en porciones de un kilómetro por profesional y, pese a los lamentos del “escalador”, el puerto no se ha hecho esperar.

En el Gau Txori es muy probable que se instale próximamente la Federación Navarra de Ciclismo: estábamos todos; bueno, todos no, Toño y su amigo Javi han llegado un poco más tarde.

Otra vez, cada uno por su surco, nos acercamos a tutta la oxtia a la cuesta de Anchóriz y con el impulso coronamos la de Zabaldica. Lo dicho: con el tiempo tendremos que pagar por pasarlo tan bien, ¡ojo al dato!

Hasta pronto. Bs.

 

 

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