domingo, 28 de julio de 2013

"Estado de Forma"


           Hoy es domingo, día de “marcha” con el club. Siempre me resulta agradable ver a mis compañeros de UCN. Parece que los conozco de toda la vida pero, no es así. De los que empezaron conmigo allá por 1977 hoy, con nuestro grupo, no sale nadie más que yo. Los demás fuisteis llegando paulatinamente y, como sucede en la vida, muchos se fueron por diversos motivos: unos por cuestiones irremediables contra las que no podemos oponer resistencia, otros encontraron cobijo en otros clubes o grupos más afines a su manera de ser o, sencillamente, porque terminaron hartos de la “flaca”.

            Bien, no nos pongamos transcendentes. En la primera parte del camino el ritmo ha sido muy asumible, ha dado tiempo para encontrar a nuestro compañero más aparente y hablar tranquilamente del anecdotario ciclista. El mío ha sido Rufino, ¡buen jicho!.

            Ha sido en el cruce de Zubiri. En cuanto se ha visto la cuestecilla de Saigos, mi aparato perceptor de movimientos ha avisado que tenía que apretar los glúteos un poco más de lo que venía haciéndolo hasta ese momento. Es algo parecido a los movimientos telúricos, los hay de distintos grados de intensidad y los más ligeros pasan desapercibidos para la población, captándolos sólo los aparatos sísmicos; pues eso, mis glúteos se han apretado un poco, aunque igual era el ojete.

            La suerte estaba echada y la bola, poco a poco, rodaba más deprisa. En mi mente se ha instalado una preocupación y la causa cada vez estaba más cerca: la cuesta del túnel de Eugui. He decidido tomar el toro por los cuernos y subirla con determinación. Me he abierto por la izquierda (un exterior) y he remontado posiciones. Poco a poco he alcanzado a Javi y, en el interior del túnel, el jodido de él ha porfiado conmigo, no terminando nunca de sobrepasarlo. Esta táctica la emplea mucho Juanjo, nunca puedes rebasarlo del todo, su religión se lo impide.

            Hasta el cruce de Artesiaga el ritmo ha sido piu forte y, de acuerdo con mis pensamientos, he decidido subir el puertecillo a mi ritmo, pues mi trabajo ya estaba hecho.

            Arriba, Ignacio ha hablado con Jaurrieta y parecía que estaba disculpándose por haberse quedado en la subida: -“Joaquín, todavía no estoy en forma”-. Mientras regresábamos (Ignacio, Iñaki y yo) me asaltaban ideas acerca de qué es “estar en forma”. Resulta algo muy subjetivo: ¿alguien diría que Tom Boonen está en baja forma por el hecho de quedarse en un puerto? ¿Alguien diría que Míkel Nieve está en baja forma por quedarse en el Muro de Grammont a manos de Cancellara? ¿Quién se atrevería a decir que Cavendish o Greipel están en baja forma por descolgarse en La Covatilla? Yo os lo anticipo, NADIE. En cambio en nuestro ambiente el que sube parece que es el que anda y no, no es o no debería ser así. Ignacio, andas un huevo y la yema del otro, así que no me vengas con tonterías y, por favor, que no te vuelva a oir nunca más decirle a Joaquín que “no estás en forma”. A lo sumo, te concedo que tendrías que bajar unos kilillos (uno o dos) y ¡ZAS!: a seguir dando oxtias.

            Hasta pronto. Bs.

2 comentarios:

  1. Esa foto no es del domingo, no equivoquemos al personal, es de un oscuro pasado.

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  2. Me gusta por su frescura y amenidad

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