Decidídamente no es bueno andar en bicicleta con la obligación de tener que regresar a casa con un horario cerrado. Lo conveniente es salir y cuando se regrese, se regresa, sin prisas aún cuando se corra. A las 9 menos cuarto estábamos en la "chimenea de Mendillorri" cuatro aspirantes a profesionales: tres tíos y una tía. La lucha contra el tráfico a esas horas resulta estresante: unos van a trabajar y otros a llevar la prole al colegio, los camioneros se mezclan en esta ensalada mixta y meten el morro aportando colorido a los primeros kilómetros del día. Todo este mejunje lo hemos dejado atrás y, en la subida de Zabaldica, a Ignacio le ha tocado arreglar un pinchazo en la rueda delantera. En estos casos no hay coche de los auxiliares de carrera que vengan para cambiarte la rueda, no hay más remedio que perder cerca de 10 minutos y seguir hacia Zubiri.
Por primera vez en muchísimo tiempo hemos tenido viento de cara, viento del norte, el bueno, así que con un ruído en las orejas que atosiga, nos hemos acercado a Eugui. La cuesta del túnel recibe y encañona el viento que al otro lado, en el pantano, tenía prisa por salir hacia Pamplona. Creo que la hemos subido con nota, tal y como lo haría Philippe Gilbert cuando se pone terco y quiere dejar a sus "amigos", normalmente con éxito. La idea inicial era subir hasta el alto de Artesiaga pero, como os he dicho al principio, había prisa por regresar a casa no más tarde de las 12,30 y como el cielo se ha empezado a poner oscuro, en cuanto el POLAR ha señalado que llevábamos 37,5 kilómetros recorridos, media vuelta y: ¡tararí, tararí! viento en popa a toda vela, ¡jodé! cuanto anda mi Look cuando le pisas el acelerador un poco, parece uno de esos coches que circulan por la autovía a 120 kms/hora al pasar por un radar y, al perderlo de vista, se alegra cantidad.
Es un verdadero regalo mover un desarrollo exigente y que las circunstancias del viento a favor y una ligera inclinación hacia abajo, te hagan pensar que lo de Gilbert no está tan lejano que el POLAR no engaña: señala con tozudez que llevas circulando un buen rato a 50 kms/hora y que el Purito Rodríguez se quejaba hace un tiempo de que en las "contra reloj" él sólo alcanzaba los 45. Antes de tomar un café en Zubiri, hemos echado un sprint Ignacio y yo, la velocidad en la recta de Saigos ha marcado 58 kms/hora. Si a alguien esto le parece poco, que nos perdone, ¡por favor!
Después del café vuelta a la rutina de la carretera: buena velocidad y saludos continuos a todos los poco madrugadores empeñados en demostrar al Gobierno de Navarra que nos merecemos algo más que una carretera repleta de camiones cargados de magnesita o de transportistas que se empeñan en transitar con mastodontes de gran tonelaje por una vía que nunca fue diseñada para ello. Además, ¿qué salida tienen? ¿van a Francia por Valcarlos? ¿por Alduides? ¡qué horror! ¡qué barbaridad!. Entiendo que para el transporte por carretera, hoy por hoy, las salidas más preparadas para salir hacia Francia son la N-1, la N-121 o la A-15, nunca la NA-135.
Hasta pronto.
Bs.
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