La monotonía y la tristeza se han enseñoreado de Covarrubias. Desde el pasado sábado llueve casi tanto como en Pamplona y las ruedas de la "gorda" están gordísimas de barro.
El ciclismo no es el invitado especial estos días; el ambiente incita a leer los periódicos, hacer melancólicas fotografías, saludar con un escueto ¡hola! a los vecinos y esperar a la hora de comer. Las tardes son más tranquilas aún: algunos bares han copiado el horario francés y para las 7 barren las estancias y, con sonrisa fingida, se excusan "sintiendo mucho tener que cerrar".
Como decía en el párrafo anterior el ciclismo no es el invitado especial estos días, ni aquí ni en la TVE. En la agenda tenía una anotación para hoy a las 14,00 horas: Eurosport, con el inefable Antonio García Alix, acompañado del "sonrisas" de Chozas y del nuevo fichaje Flecha, retransmitiría una de las grandes "clásicas" de la temporada, La Flecha Valona. Como un clavo, a las dos y media, estaba delante de la "tableta" dispuesto a pasar más nervios que un saco de ídem. Faltaban 25 kilómetros para llegar a meta y la incertidumbre se instalaba en la cabeza: Gilbert, Joaquín Rodríguez, Alejandro, Dani Moreno, Martin, Kwiatkowski (¡su padre!), quien ganará?
Los locutores hablaban: Antonio el que más, Eduardo sonreía y Flecha daba datos recientes de sus conocimientos; mientras a Losada se le rompía el cambio, Purito se caía y otros probaban suerte y se escapaban sin posibilidad alguna. Angel Vicioso corría sin mirar atrás y ponía las cosas en orden. Por fin han llegado al Muro de Huy y todos hemos arrimado el hombro para que Alejandro Valverde Balaverde, atacando a 100 metros de la llegada, ganara de manera sobrada, insultante diría ¡qué maravilla! de mayor quiero ser como él ¡el mejor! Y pensar que nos lo quitaron durante dos años...
Pues bien, todo esto sucedía en Eurosport, mientras en TVE no se dignaban retransmitir un evento deportivo de primera magnitud que se produce una vez al año, tenían otras cosas más importantes que hacer, como por ejemplo dar imágenes del Torneo Conde de Godó de tenis, vamos... como siempre. Parece ser que, cuando acabe el partido de Rafa, en diferido, se dignarán emitir las imágenes de "La Flecha". ¿Qué criterios se siguen a la hora de elegir cual es el deporte que prima por su importancia deportiva y no por la económica? Me atrevería a apostar que, si se hiciera una clasificación en orden a la relevancia deportiva de las distintas competiciones, las "clásicas ciclistas de primavera" estarían en las primeras posiciones y muy por delante del partido de tenis que, desde Barcelona, Nadal y Ramos juegan en estos momentos.
La mala leche me ciega y, echando la vista atrás, veo que no queda sitio para contar mi vuelta de hoy por los alrededores del pueblo. Es una pena porque lo he pasado mal: he estado perdido durante un rato en el bosque, pero eso os lo contaré otro día. Hoy toca esperar a que Rafa gane de una vez a Ramos y los de Teledeporte se dignen a dar en diferido la llegada de Valverde con todos los demás siguiéndole.
Hasta pronto. Bs.
No hay comentarios:
Publicar un comentario