jueves, 6 de junio de 2013

Vuelta al monte


              Hoy hemos recuperado la formación titular ¡Los Tres de Castilla al completo! Los tres con bicicletas Cannondale de monte, la gente nos mira con asombro y parpadea varias veces hasta comprobar que la horquilla Lefty solamente tiene un brazo, el izquierdo.

            Tomamos el “Camino Fluvial” y, después de ponernos como un “San José” de barro, alcanzamos Iroz. Salimos a la carretera y compartimos espacio con los peregrinos que se dirigen a Santiago. Debe de haber alguna novela escrita por un coreano y que discurre por el Camino de Santiago; no sabéis la cantidad de orientales que circulan por el margen de la carretera de Zuriain. ¡Son muy aficionados a la lectura, sin duda!

            Antes de llegar a Larrasoaña saludamos a E. Moriones y un poco más tarde nos pasa un “mediokilo” con ánimo decidido de dejarnos atrás. ¡Allá él! Todo sea por la felicidad de los congéneres. Hoy no toca el café del Gau Txori, lo dejamos a la derecha y nos encaminamos hacia Urtasun, comenzamos la ascensión del puerto de Egozcue y cada uno de nosotros lo toma como le viene en gana. A la altura del km 9 me ha pasado un especimen que se ha quedado con mi cara: me ha mirado mucho. Lo he llevado perfectamente controlado y me asaltaba la idea de apretar un poco y alcanzarlo pero, ¡no! En su lugar ha sido Juanjo quien ha tenido la misma idea y ha comenzado la tarea zampándome ¡globero! Parece ser que el madelman tenía verdaderas ganas de humedecer la cuneta de la cima del puerto y allí se ha quedado.

            Llegamos a Olagüe y abandonamos la carretera. A punto de terminar el pueblo, tomamos un camino a la izquierda y nos dirigimos hacia el repetidor. En tiempos existía una carretera asfaltada que llevaba hasta la cima, pero el clima y la crisis han hecho estragos y ahora sería imposible realizar lo que, en tiempos, hacíamos los de UCN: subir con bicicleta de carretera. Un momento antes de alcanzar las antenas, hemos variado nuestro rumbo y nos hemos introducido en el bosque. La lluvia, la sombra, la temperatura ¡qué sé yo el qué! repone continuamente la vegetación y da la impresión de que se tiene prisa por engendrar nuevos árboles “a toda mecha”, el camino lo he visto repleto de brotes de vete a saber qué especie de árbol, ¡una maravilla!

            Los Tres recordábamos este camino mucho más amable en el tramo de bajada hacia Ripa, pero el invierno con sus lluvias se ha llevado la tierra y nos ha dejado la piedra al descubierto. Ignacio y yo utilizamos cubiertas lisas y ha resultado un tanto complicado alcanzar el pueblo. En estas circunstancias, cuando se adivinan las casas de cualquier lugar, siento el alivio de todos los que hemos pasado por un trance miserable.

            Sospecho que la subida de Egozcue y la del repetidor de Olagüe nos han minado todas nuestras reservas energéticas pues, difícilmente hubiéramos llegado a casa, de no haber parado en Olave a reponer fuerzas: pincho de tortilla y caña. En Sorauren hemos dicho adiós a la carretera y, ¡por fin! estamos en casa.

            Datos del GARMIN: distancia 68,82 kms., velocidad media 18 kms/hora, pendiente máxima 17%, velocidad máxima 59,6 kms/hora.


            Hasta el domingo. Bs.

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